
Dejen de reemplazar todo el calentador cada vez que se rompe un tubo.
Seamos honestos: el clima siempre gana. Todo se desgasta con el tiempo.
El verdadero problema surge cuando se trata de equipos con clasificación IP65. Esos sellos impermeables son buenos para evitar que entre agua, pero resultan un verdadero problema cuando es necesario acceder al interior del equipo. Es como si el calentador estuviera encerrado en una caja hermética.
Por lo general, estos equipos están construidos como un solo bloque sólido. Si un tubo de calefacción se daña después de cinco años, uno está atrapado. O bien tiene que pasar medio día desmontando todo el equipo, o simplemente tira todo a la basura y compra uno nuevo. Es una pérdida de tiempo y dinero.
Decidimos hacer las cosas de otra manera.
En lugar de un único bloque hermético, creamos un sistema “intercambiable”. Básicamente, separamos la carcasa resistente al agua del componente de calefacción en sí.
Los elementos de calefacción se encuentran en sus propios compartimentos. Esta es la mejor parte: no es necesario manipular la placa de control principal ni romper los sellos para reparar un tubo dañado. Basta con abrir el módulo, sacar el tubo dañado e insertar uno nuevo.
Así, lo que antes era un trabajo tedioso de varias horas se convierte en una tarea de cinco minutos. El técnico puede reparar hasta una docena de unidades sin preocuparse por posibles fugas de agua.
Por supuesto, hay un costo: al usar este sistema modular, hay más puntos de conexión que en un sistema tradicional. Para evitar pérdidas de energía o caídas de voltaje, utilizamos terminales reforzados. Estos mantienen la resistencia baja y la temperatura constante. Solo recuerden: asegúrense de que las conexiones estén bien apretadas durante la instalación inicial, de lo contrario podrían surgir problemas.
Para quienes realmente administran estas instalaciones, esto simplifica mucho las cosas.
El problema de tener que reemplazar todo el calentador cada cinco años ya no existe. No es necesario tener un almacén lleno de calentadores de repuesto; basta con tener unos pocos módulos en reserva. De esta manera, el espacio ocupado es mínimo y la calefacción sigue funcionando adecuadamente.