
Deje de perder dinero por tener terrazas frías
Seamos honestos: nadie quiere sentarse en una mesa helada. Cuando la temperatura baja, las zonas de estar al aire libre se convierten en lugares desiertos… y eso significa que el dinero se escapa de nuestro bolsillo.
La solución es sencilla: colocamos calentadores de infrarrojos justo donde están los invitados.
Olvídense de esos aparatos voluminosos que utilizan aire comprimido para calentar el ambiente. Ustedes saben a qué me refiero: esos aparatos solo mueven el aire caliente, hasta que una brisa lo dispersa todo. Los calentadores de infrarrojos son diferentes: emiten calor directamente hacia los invitados y sus mesas. Es como estar sentado bajo el sol en un día fresco de octubre.
Diseñados para resistir las condiciones extremas
El equipo para exteriores debe resistir lluvia, nieve y alta humedad. Por eso utilizamos unidades con clasificación IP55. En otras palabras, están completamente protegidas contra el polvo y las corrientes de agua.
Utilizamos juntas resistentes y carcasas selladas, para que no tenga que preocuparse por cortocircuitos causados por lluvias repentinas. Un consejo: si su lugar está cerca del mar, controle regularmente las capas protectoras. La sal es muy agresiva, así que una inspección periódica evitará la corrosión.
Calor rápido y clientes más contentos
Utilizamos tecnología de infrarrojos de onda corta. Lo mejor de esto es que el calor se genera al instante. Tan pronto como el cliente se sienta, ya siente el calor. No hay necesidad de esperar a que el aire se caliente. Cuando las personas se sienten cómodas, se quedan más tiempo, piden bebidas adicionales y realmente disfrutan del momento. Además, como el calor se concentra en un área específica, no tiene que pagar por calentar todo el espacio.
Los aspectos eléctricos (aburridos, pero importantes)
Antes de invertir mucho dinero, hablemos sobre la electricidad. Estas lámparas consumen mucha energía, así que no puede simplemente conectarlas a cualquier enchufe. Necesitará un circuito dedicado.
Asegúrese de que sus interruptores puedan manejar varios calentadores al mismo tiempo. Además, utilice cables resistentes al calor cerca de los dispositivos. Lo último que quiere es que el aislamiento se derrita.
Si su cuadro eléctrico lo permite, puede convertir su terraza en una fuente de ingresos todo el año. Deja de depender del buen tiempo y comience a controlarlo usted mismo.