
Deje de fregar su baño: El secreto para eliminar el moho con calor
La mayoría de las personas piensan que esos calentadores infrarrojos para baños son simplemente una forma de evitar temblar al salir de la ducha. Pero en realidad, ocurre algo mucho más interesante. No solo calentamos el aire, sino que también eliminamos la humedad.
Cómo funciona realmente
Utilizamos lo que se denomina luz infrarroja de onda corta. No dejen que el nombre los desanime. La idea es simple: mientras que los calentadores normales solo hacen que la habitación parezca acogedora, la luz infrarroja de onda corta penetra más profundamente. Actúa sobre el agua que se acumula en las baldosas y en los rejuntados, haciendo que esas moléculas vibren intensamente. Esto hace que la humedad salga de las paredes y entre al aire, donde el ventilador puede sacarla del espacio.
Todo se trata del punto de rocío. Si las paredes permanecen calientes y secas, el moho no tiene dónde vivir. Sin puntos húmedos, sin esporas… y sin necesidad de fregar los rejuntados con un cepillo los domingos por la mañana.
Diseñados para resistir la humedad
Los baños son, en realidad, “cámaras de tortura” para los dispositivos electrónicos. La humedad llega a todas partes. Por eso, estos calentadores están diseñados según estándares IP65. En otras palabras, están herméticamente cerrados. Utilizamos juntas resistentes y cables sellados para que el agua quede fuera y lejos de los componentes eléctricos. También utilizamos vidrio de cuarzo en las lámparas; es resistente y puede soportar cambios bruscos de temperatura sin agrietarse. Además, llenamos las lámparas con gas halógeno, así la bombilla no se quema después de unos meses de uso intenso.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estas lámparas son muy potentes. Realmente potentes. Debido a ese alto nivel de calor, hay que tener cuidado con dónde se colocan. Si se instalan demasiado cerca de un dispensador de jabón de plástico, es posible que este se deforme. Se trata de encontrar un equilibrio: se necesita suficiente poder para secar la habitación, pero no tanto como para convertir el baño en una sauna. Con un poco de planificación en cuanto al tamaño de la habitación, todo estará bien.