
Manteniendo sus obleas limpias (y su cordura intacta) En el mundo de la fabricación de biosensores, que una lámpara se dañe es un verdadero desastre. No solo interrumpe el proceso de producción, sino que también arruina todo el lote de productos. Cuando un tubo de cuarzo falla bajo una carga elevada, los fragmentos de vidrio y las sustancias químicas se esparcen por toda la zona de trabajo. Es un verdadero desorden. Por eso diseñamos nuestras lámparas infrarrojas de esa manera. Queríamos evitar que ocurriera esa contaminación secundaria. ¿Por qué estas lámparas se dañan? Por lo general, esto se debe al choque térmico o a puntos calientes localizados. Para solucionarlo, utilizamos cuarzo fundido de alta pureza. Este material tiene un bajo coeficiente de expansión térmica, lo que significa que puede soportar grandes cambios de temperatura sin romperse. También nos aseguramos de que el espesor de las paredes del tubo sea uniforme. Así, no hay puntos débiles ni fallos prematuros. La seguridad No dejamos las obleas al azar. Utilizamos un sistema de dos capas para garantizar la seguridad. Primero, reforzamos las tapas terminales para evitar fugas de gas y garantizar que los sellos funcionen bien. Luego, añadimos manguitos protectores especiales. La ventaja de esto es que, si el filamento interior se rompe y el tubo se daña, los manguitos capturan todos los fragmentos de vidrio. De esta manera, las obleas permanecen limpias. Algunas consideraciones sobre el uso en condiciones de alta carga Es cierto que operar estas lámparas a máxima potencia acelera el proceso de fabricación. Pero eso también aumenta la densidad térmica, lo cual ejerce mucha presión sobre el sistema de alimentación de energía y los sistemas de refrigeración. Asegúrese de que su sistema de refrigeración esté a la altura de las exigencias. Si el flujo de aire es insuficiente, la lámpara se dañará mucho más rápido. Es un compromiso necesario. Integración en la línea de producción Diseñamos estas lámparas para que puedan reemplazar fácilmente a las lámparas existentes. No es necesario reconstruir toda la línea de producción. Invertimos mucho tiempo en asegurar que la conexión entre la lámpara y su carcasa sea perfecta. De esta manera, se eliminan las vibraciones que podrían causar daños. Así, obtiene un calor constante y fiable, sin tener que preocuparse constantemente por posibles fallos en su línea de producción.